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Dieta para hombres

Hombres y mujeres, al igual que en otros gustos, se alimentan de modo diferente. Sus gustos  para las comidas no son los mismos y su modo de concebir la alimentación  tampoco.

Está claro que a la hora de comer no comemos “de todo” como lo suelen sugerir las dietas equilibradas propuestas por nutricionistas, sino que elegimos de entre las cosas que disponemos para nutrir nuestro organismo tan solo algunas. Estas preferencias suelen inclinarse, en el caso de los hombres, a alimentos salados con gran importante contenido graso. No se trata de que solo consumen este tipo de comidas sino que las prefieren por lo que llevar una alimentación balanceada es más complicado que  para las mujeres.

 

Creencias, verdades y mitos

 

Suele decirse que la principal razón por la que esto es así está vinculada a la gran preocupación estética que poseen las mujeres, lo cual las lleva a realizar dietas casi constantemente. Esto no es necesariamente así pero algo de verdad existe en esta creencia. Pero, por ejemplo,  las mujeres prefieren el consumo de verduras en las comidas saladas pero mueren por un postre de chocolate o por tomar un helado o comer una torta junto con el té de la tarde. Es decir que esa creencia es relativa. Sí es cierto que al estar más acostumbradas a realizar planes alimentarios con ciertas restricciones, les es más fácil cumplir con una alimentación balanceada o equilibrada.


Otro punto a remarcar es que los hombres en general necesitan un mayor número de calorías a ingerir siempre y cuando esté acorde a su talla, peso y contextura física en general.  A esto se suma la idea que sostiene que los hombres son más activos que las mujeres. Esta idea no es del todo acertada. Hombres y mujeres realizan actividades casi en igual intensidad actualmente, la diferencia está en la posibilidad de resistencia y en los resultados. Los hombres por lo general resisten carreras de distancias mucho mayores y sus cuerpos suelen conseguir la tonicidad buscada en menor tiempo que el empeñado por el sexo femenino.
Todo lo que se pueda escribir sobre estas diferencias será siempre relativo en tanto no entran en consideración las características singulares del sujeto en cuestión.

 

Prevención y Sugerencias

 

El problema más serio que atañe a esta dificultad del sexo masculino reside en que al no alimentarse adecuadamente su organismo está más expuesto a enfermedades de tipo cardiovasculares o por ejemplo a tener niveles altos de colesterol (malo) en sangre. Estos puntos entre muchos otros hacen que sea necesario sugerir un cambio de hábito, que no tiene por qué ser radical sino quizás una leve modificación que ayude a prevenir futuras complicaciones en la salud.

Por ejemplo, la costumbre de desayunar de acuerdo a lo recomendado por especialistas suele ser casi  imposible para el hombre. Por lo general un té o café con leche bebido, sin sentarse a la mesa e incluso sin acompañarlo de ningún cereal o pan o inclusive fruta. Este punto es crucial, ninguna alimentación que pretenda ser balanceada puede dejar de lado el desayuno como una de las comidas fuertes y de mayor importancia. Requiere tan solo de despertarse quizás 10 minutos antes como para realizar un par de tostadas o tener tiempo para comer un pan pequeño junto con el café con leche. Para quienes este tipo de alimentos no sean de su agrado, pues pueden recurrir a frutas o barras de cereal o cereales con leche que no necesitan casi preparación y hasta algunos pueden ingerirse en el colectivo mientras están ya en camino al trabajo.

Existen estudios que dan cuenta de la gran dificultad existente en los hombres para llevar una dieta equilibrada. Algunos argumentan que si alguna vez realizaron dietas, estas fueron tan solo con un objetivo terapéutico puntual lo que hizo que dicho plan alimentario no supere las dos semanas. Pero a medida que pasan los años las dietas con fines terapéuticos dejan de tener tanta efectividad mientras que si, al realizar ciertos cambios de hábitos con fines preventivos a partir de los 25 o 30 años, no será tan necesario recurrir a dietas y medicamentos para bajar los niveles de colesterol en sangre o para mantener la presión arterial con valores normales cuando tengamos 50 o 60.


 
Más Sugerencias

Un cambio gradual y leve en los modos de comer y en los tipos de alimentos puede ayudar a prevenir muchas enfermedades que se dan con mayor frecuencia en los hombres mayores de 50 años. No te sugerimos que dejes de comer carne ni mucho menos, pero sí que de comer 6 veces a la semana lo hagas 3 y el resto lo reemplaces con carne de pescado y pollo. Tampoco te pedimos que dejes de tomar tu vino preferido sino que durante la semana te limites a una copa con la cena o el almuerzo y regules tu consumo durante las salidas del fin de semana. Está de más decirte las pastas son un alimento necesario para el organismo pero no más de un plato. Intenta balancear los almuerzos y las cenas combinando un plato de verduras y legumbres más un plato con pastas o carnes. No dejes fuera de tu mesa a las verduras, estas te aportan nutrientes que otros alimentos no poseen. Y si quieres puedes comer un rico postre pero considéralo un hecho eventual no cotidiano. En el día a día trata de contar con alguna de tus frutas preferidas que son las fuentes de vitaminas más importantes para todos los días.


Qué alimentos, cómo cocinarlos y cuándo ingerirlos es algo que debes tratar de organizar tu con la ayuda de un nutricionista (si es que estás dispuesto a escucharlo…).

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