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Dietas Vegetarianas

La decisión de dejar de consumir carnes rojas y blancas (y también a veces algunos de sus derivados) no es una decisión sencilla de tomar por el simple hecho de que existen nutrientes que las carnes incorporan a nuestro organismo que son fundamentales para su funcionamiento.

Es por esto que esta decisión debe ir acompañada de un plan vegetariano elaborado con la ayuda de un profesional y con la información necesaria para saber qué alimentos pueden llegar a reemplazar a las carnes en cuanto al tipo y proporción de nutrientes que estas generalmente aportan. No siempre esta decisión se ve impulsada por la idea de bajar de peso. De hecho muy pocas veces se da esto. Es más una decisión que implica un cambio en la filosofía de vida de una persona más que en una cuestión puramente estética.

Es una decisión delicada que requiere de planeamiento y organización. Una de las principales cuestiones a contemplar es la fuente de hierro a incorporar en reemplazo de la carne roja. Esta puede ser la lenteja, los garbanzos, la espinaca, el jugo de ciruelas o algunas frutas secas. Es importante acompañar el consumo de estos alimentos con jugo de naranja dado que esto favorece la absorción del hierro.

Otro punto a marcar se refiere al consumo de vitamina B12 principalmente presente en productos de origen animal.

Existen algunos productos comerciales que proporcionan las dosis adecuadas de esta vitamina pero el general si se sostiene el consumo adecuado de leche y huevos no es necesario preocuparse tanto por ingerir valores agregados de esta vitamina.

 

 

Dieta vegetariana standart

 


Desayuno: un vaso de leche de soja con cereales y frutas secas más una fruta mediana y una rodaja de pan integral con mermelada diet.


Colaciones: un puñado de frutos secos tales como pasas de uva, nueces, almendras,  avellanas, higos secos o una fruta de estación a elección.


Almuerzos: ensaladas varias (cantidad deseada con las verduras que prefiera, intente ir variando para no aburrirse con las comidas), un plato mediano de alguna pasta integral o legumbres o tofu. Recuerda que debes consumir huevos al menos tres o cuatro veces por semana. De postre alguna fruta o un yogurt de soja.


Meriendas: un yogurt de soja o un vaso de leche de soja (en realidad existen algunos planes vegetarianos que incorporan leche descremada lo cual combinado con leche de soja de tanto en tanto resulta más saludable) y una fruta mediana o un puñado de frutos secos.


Cena: sopa de verduras o puré de verduras o  verduras al vapor o ensalada con frutos secos o hamburguesas de soja o de lentejas. De postre una fruta mediana de estación.

Quizás está de más pero no podemos dejar de repetirte que la elección de un plan alimenticio debe estar siempre supervisada por tu médico de cabecera o tu nutricionista dado que no todos tenemos las mismas necesidades en cuanto a nutrientes, vitaminas o minerales sino que esto varía de acuerdo a la constitución física, a las enfermedades o no que podamos tener, a nuestros valores habituales en los análisis clínicos de sangre, en fin, es necesario un control previo siempre.