Dieta Blanda
Puede que estés habituado a ingerir todo tipo de alimento sin preocuparte por las consecuencias que estos tengan en un tu sistema digestivo y, en rigor, esto no tiene nada de malo. La cuestión es cuando avanzas en años o te encuentras de repente con alguna molestia gástrica o estás consumiendo medicamentos por otro trastorno cuyos efectos secundarios se sienten en tu sistema digestivo, no es posible ingerir con libertad cualquier comida. Esta y otras razones (como ser estar atravesando un postoperatorio) merecen ser tenidas en cuenta.
Es así que ante estas circunstancias debes planificar tu alimentación con más cuidado y detenimiento. La dieta a la que con frecuencia se apela ante estas circunstancias es la llamada dieta blanda, elaborada con comidas sin mucho condimento o grasas y con alimentos fáciles de digerir. Todo a su vez teniendo en cuenta los minerales, vitaminas y nutrientes en general que tu organismo necesita para un adecuado funcionamiento.
Cabe aclarar que acá te brindamos un modelo básico dado que no existe una única dieta blanda sino varias.
Antes de pasar a un menú modelo es preciso especificar que los alimentos deben ser cocinados a la plancha, hervidos o al vapor para tratar de evitar excesos de grasa en los mismo. (Advertencia: no encontrarás aquí modelos de dieta líquida dado que es un tipo de dieta muy exigente y delicada que sólo puede ser sugerida por un profesional en base a tu fisonomía y estado general)
Menú modelo a base de alimentos con cierta consistencia:
Desayuno: una taza de pulpa de durazno + ½ taza de avena cocida con una cucharada de azúcar y un huevo duro. Infusión a gusto.
Media Mañana: chocolate (amargo) con leche descremada, una taza.
Almuerzo: un caldo de pollo con zanahorias previamente cocidas y luego licuadas + 120 gr. de pollo a la plancha con puré de papas y calabaza (200 gr.) + 1 taza de gelatina + una infusión a gusto.
Media Tarde: una compotera de helado de vainilla.
Cena: porotos cocidos (hervidos) y licuados + una taza de arroz con leche y azúcar (licuado).
En aquellos casos en que sea necesario consumir más cantidad de calorías pueden incluirse en el desayuno y a la media tarde queso crema descremado o queso blando descremado.
También puedes incorporar más licuados de frutas elaborados con leche y azúcar pero todo esto va dependiendo de tu estado nutricional previo y tu necesidad de calorías a ingerir. Estas son solo algunas de las opciones que existen para ir ajustando la dieta a tus necesidades.
No dejes de consultar al médico antes de comenzarla a fin de hacerla más personal.
|