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Un adecuado aporte de sustancias grasas es necesario para el desarrollo de algunos de los procesos fisiológicos que se dan en nuestro cuerpo. Esto cobra dimensiones especiales por que además organismo no puede sintetizar algunos de los ácidos grasos por lo tanto estos deben ser aportados al organismo a través de los alimentos.
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Ejemplos de sustancias grasas de origen animal: grasas de cerdo y de vacuno, aceite de hígado de bacalao, manteca extraída de la leche de vaca y de otros mamíferos, etc.
Los ácidos grasos saturados están presentes en general en las grasas de origen animal y deben consumirse en cantidades moderadas por que pueden elevar el nivel de colesterol en sangre. Los a.g. insaturados son los omega 3, 6 y 9. Se los encuentra principalmente en los aceites vegetales. Deben ser incorporados diariamente para una dieta saludable y además contribuyen a reducir el nivel de colesterol malo en sangre. Los a.g. trans (AGT) no son beneficiosos para la salud por que se considera que elevan el nivel de colesterol en sangre y disminuye en nivel de colesterol bueno. En total se recomienda un aporte de no más del 30 % de ácidos grasos pero el consumo de a.g. saturados no debe superar el 10% de ese total.
El mayor problema relacionado con el consumo excesivo de sustancias grasas es la obesidad. Este es un problema que afecta a un gran porcentaje de la población mundial por lo que es considerado más que un problema que afecta la estética, un problema que afecta la salud pública.
Esto último es debido a la incidencia que tiene en el incremento creciente de la morbilidad y mortalidad de aquellos sujetos que sufren de esta enfermedad. En otra de las secciones de nuestra página encontrarás información sobre esta patología y cómo puede determinarse la presencia o no de la misma. También te ofrecemos un tratamiento para combatirla, siempre pasando antes por la consulta médica para realizar los ajustes necesarios al tratamiento propuesto.
Recuerda que el consumo de cada uno de los nutrientes que aportan los alimentos está directamente relacionado con tu talla, peso y sobre todo (esto es así particularmente en cuanto a los lípidos) de acuerdo al momento fisiológico y evolutivo de ese organismo. No es igual el requerimiento nutricional de un sujeto durante el desarrollo infantil que en la edad adulta o incluso en la vejez; como tampoco es igual este requerimiento en una mujer durante la gestación o durante la lactancia.